jueves, 7 de febrero de 2008

EL QUE SOY , EL QUE ERA Y EL QUE SERÉ


La mayoría de las personas contemplan el estado actual de
sus asuntos y dicen: «Este soy yo». Ése no eres tú. Éste es
el que era. Por ejemplo: no tienes suficiente dinero en el
banco o no tienes la relación que te gustaría o tu salud y
forma física no son óptimas. Eso no es lo que eres, ése es el
resultado residual de tus pensamientos y acciones del
pasado. De modo que siempre estamos viviendo en este
residuo, por así decirlo, de los pensamientos y acciones
que han tenido lugar en el pasado. Cuando contemplas el
estado actual de las cosas y te defines de acuerdo con él, te
estás condenando a tener más de lo mismo en el futuro.

JAMES RAY

UN UNIVERSO DE SENTIMIENTOS


"Es un Universo de sentimientos. Si sólo crees en algo
intelectualmente, pero tus sentimientos no se corresponden
con ello, puede que no tengas poder suficiente para
manifestar lo que quieres en tu vida. Has de sentirlo..."

MICHAEL BERNARD BECKWITH

lunes, 4 de febrero de 2008

COMO EMPEZAR A TRANSITAR POR ESTE CAMINO

En este otro video, continuación del anterior, el ya celebre R. KIYOSAKY indica una manera bien práctica de iniciarlo, manera que ya está probada a hecho innumerables nuevos ricos.


Esta gente solo se ha atrevido a soñar, a crecer, a levantarse tantas veces como fue necesario, y finalmente se ha atrevido a volar.......USTED TAMBIÉN PUEDE ATREVERSE!!!!

¿COMO SALIR DE LA CARRERA DE RATAS DE TU VIDA ECONOMICA?

Si ven el video, se darán una idea del maravilloso camino que pueden emprender hacia su libertad financiera y economica.Un camino no exento de dificultades y peligros, pero un camino que grita por si mismo: LIBERTAD!!! , PROPERIDAD!!!, AVENTURA!!!

NUNCA TE RINDAS!!!!!!!!


No es el critico lo que cuenta, ni el hombre que señala cómo el hombre fuerte dio un
traspié, ni qué hubiera hecho mejor el que realizaba el acto.

El crédito es del hombre que

se halla en la arena, cuya cara está estropeada por el polvo, el sudor, y la sangre; que lucha
esforzadamente; que se equivoca y se queda corto una y otra vez; que conoce los grandes
entusiasmos, las grandes devociones, y se dedica a una buena causa; que, en el mejor de
los casos, conoce al final el triunfo de una gran realización; y que, en el peor, si falla, ha
hecho al menos un intento extraordinario, de modo que su lugar nunca será cerca de
aquellas almas frías y tímidas que no conocen ni la victoria ni la derrota.



Theodore Roosevelt, presidente de los Estados Unidos

sábado, 2 de febrero de 2008

PONER EL CORAZÓN EN LAS PALABRAS



Quien habla con y desde el corazón, también se dirige al corazón de quienes lo escuchan. El poder de la sinceridad y la convicción puesta en las palabras hacen magia en una exposición. Jamás se ha sabido de ningún orador sin entusiasmo natural que mueva las pasiones de sus oyentes. Tal vez el tema tratado sea de historia y patriotismo, pero en dos oradores distintos uno que utiliza sólo razones y nada de pasión no igualará a uno que tal vez sin dotes de gran orador pero que habla desde el corazón.

EXTRAÍDO DE: Oratoria para vender ideas libro pdf, de Carlos De la Rosa Vidal

Viviré este día como si fuese el último de mi existencia.


¿Y qué haré con este último día de valor incalculable que me queda? Primero, sellaré el
contenido de la vida de manera que ni una gota se derrame sobre la arena. No perderé ni
un momento siquiera en lamentarme por las desgracias del ayer, las derrotas del ayer,
los sufrimientos del ayer, porque ¿por qué debo desperdiciar lo que es bueno en lo
malo?

¿Puede la arena deslizarse hacia arriba en el reloj? ¿Saldrá el sol donde se pone y se
pondrá donde sale? ¿Puedo vivir de nuevo los errores del ayer y corregirlos? ¿Puedo
hacer que retornen las heridas del ayer y sanarlas? ¿Puedo volverme más joven que
ayer? ¿Puedo desdecirme del mal que he hablado, anular los golpes que he asestado, el
dolor que he provocado? No, el ayer ha quedado sepultado para siempre y no pensaré
más en él.




Fragmento del libro:El vendedor más grande del mundo, pergamino nro 12, de Og Mandino